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Descubrimiento de la bahía del Almirante y de la laguna de Chiriquí

El 6 de octubre fondeó la escuadra en una espaciosa bahía de la cual emergían lozanas islas cubiertas por una variada y exhuberante vegetación y separadas por canales profundos y de limpias aguas.

Los naturales que acompañaban la expedición como guías desde las vecinas comarcas, llamaban a tan hermosa y cómoda bahía Caribaró, asegurando que tenían fama sus contornos de ser ricos en oro.

En efecto, las comisiones que el Almirante despachó a tierra lograron cambiar por juguetes y bagatelas europeas algunas láminas y águilas de aquel metal que, pendientes de cordones de algodón, llevaban los isleños colgadas al cuello.

De aquella bahía, que se llamó del Almirante, en homenaje a su descubridor, siguió la flota a la de Aburemá, o sea la laguna de Chiriquí, donde igualmente adquirieron los españoles algunas piezas de oro en el comercio de cambio que establecieron con los indígenas de los sitios ribereños.

Los naturales adornaban sus cabezas con guirnaldas de flores y coronas formadas de las uñas de animales, pero del cuello llevaban colgadas las lucientes láminas, a cuya sola vista se inflamaba de codicia el pecho de los viajeros.

Algunos indios, conducidos a la presencia de Colón informaron a éste que el metal por el cual manifestaban tanto interés los expedicionarios se producía abundante en las sierras de una región al oriente, a pocos días de distancia, región que los naturales denominaban Veraguas.

Reconocimiento de la costa de Veraguas

Con noticia tan halagüeña respecto de la riqueza de las comarcas que iban a recorrer, siempre con el proyecto de hallar el paso que lo llevara a las regiones civilizadas de la India, abandonó Colón la laguna de Chiriquí a mediados de octubre.

Pasó a la altura de la isla del Escudo, visitó las obras de un gran río que debió ser el Calobébora, y en trato amigable unas veces y otras venciendo alguna hostilidad de los indígenas, recogió alguna cantidad de oro y conoció varios puntos importantes de la costa de Veraguas, hasta Cubiga, término, según le informaron, de la región aurífera.